Conoce las diferencias clave entre la radioterapia convencional y la medicina nuclear terapéutica, y por qué en ciertos tumores la vía interna es más efectiva.
Cuando escuchamos "radioterapia" solemos imaginar una máquina externa que apunta haces de radiación hacia el cuerpo. Pero existe otra forma de usar la radiación en oncología: administrarla desde dentro, directamente en las células tumorales. Esta es la base de la medicina nuclear terapéutica y representa uno de los avances más importantes de la oncología de precisión.
Radioterapia externa (EBRT)
La radioterapia externa dirige haces de radiación desde fuera del cuerpo hacia el tumor. Es muy efectiva para tumores localizados y bien definidos. Su limitación es que la radiación también atraviesa tejido sano en su camino al tumor, lo que puede generar efectos secundarios dependiendo de la zona tratada.
Medicina nuclear terapéutica (radioterapia interna)
En la medicina nuclear terapéutica, el isótopo radiactivo se une a una molécula que busca activamente las células tumorales. Una vez inyectado, viaja por el torrente sanguíneo y se concentra en el tumor, entregando radiación desde adentro con una precisión que la radioterapia externa no puede igualar.
- Yodo-131: actúa directamente sobre la tiroides.
- Lu-177 PSMA: busca células de cáncer de próstata.
- Lu-177 DOTATATE: apunta a tumores neuroendocrinos.
- Ra-223: se dirige a metástasis óseas.
"La radioterapia interna es como un misil guiado; la externa es como una bomba de precisión. Ambas tienen su lugar, pero para tumores diseminados, la interna gana."
— Dr. René Fernández, Director Médico Adjunto